Dos Aviones C-130J Hércules de EE. UU. aterrizan en México: Uno en Toluca y otro en Tijuana
- Carlos e Carreon Valencia
- 21 ene
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Ciudad de México – Los dos aviones C-130J Hércules de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizaron en México entre el 17 y 18 de enero. Estos eventos han desencadenado un debate sobre la soberanía nacional y la cooperación militar entre México y Estados Unidos.
Los vuelos
El primero de los aeronaves, con matrícula 085726, salió de la base aérea de Dalles, Texas, aterrizando en Toluca, Estado de México, el 17 de enero. Regresó a Brownville, Texas, al día siguiente. El segundo avión, con matrícula 14578, despegó del aeropuerto de Tijuana el 18 de enero, con destino al aeropuerto municipal en Brownfield, San Diego.
Postura del gobierno federal
El gobierno de Claudia Sheinbaum ha emitido declaraciones oficiales respecto al aterrizaje del C-130J en Toluca. Las autoridades han asegurado que este aterrizaje fue debidamente autorizado y que está relacionado con actividades de capacitación. En un comunicado, se enfatizó que la operación se realizó bajo el marco de la colaboración en materia de seguridad entre México y Estados Unidos y que no se requiere permiso del Congreso para esta clase de operaciones.
Además, el gobierno ha subrayado su compromiso con la soberanía nacional y ha señalado que cualquier cooperación militar se llevará a cabo con respeto a la legislación mexicana. No obstante, la falta de transparencia en el proceso ha suscitado críticas y dudas entre la población sobre las verdaderas intenciones detrás de estos vuelos.
Contexto sobre los C-130J Hércules
Los aviones C-130J Hércules son aeronaves versátiles utilizadas en diversas misiones militares y humanitarias en todo el mundo. La Fuerza Aérea Mexicana también opera estos aviones, lo que subraya la importancia de estas aeronaves en la modernización de las capacidades aéreas de México y en su papel en la seguridad regional.
Implicaciones y perspectivas futuras
La aterrizaje de estos aviones plantea interrogantes sobre la soberanía de México y la naturaleza de la cooperación militar con Estados Unidos. La interpretación de estos vuelos como un signo de intervención militar podría tener repercusiones significativas en la percepción pública y en las relaciones bilaterales.
A medida que esta situación evoluciona, es crucial seguir monitoreando las reacciones tanto del gobierno mexicano como de la ciudadanía, ya que el tema toca aspectos sensibles relacionados con la seguridad y la soberanía del país.




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